Expedientes MX

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La empresa fantasma que vende uranio a México

Norberto Vázquez

Su trata de la adquisición de Hexafluoruro de Uranio Enriquecido y Natural Complementario de cumplimiento con la revisión 2021-6-90UJB-19-0044-2022, realizada por la Auditoria Superior de la Federación (ASF).

Muchos países tienen un socio preferente de cara a venderles su producción de uranio. Kazajistán, por ejemplo, nutre a sus vecinos más próximos, como China, Rusia o India, lo que indica cierta independencia comercial y diversificación de sus fuentes, mientras que Canadá vende su producción a Estados Unidos y Níger el 100% a Francia. ¿Y México a quién le compra el uranio?

La Central Nucleoeléctrica de Laguna Verde (CNLV), es una planta nuclear de generación de energía eléctrica situada en la localidad de Punta Limón del municipio de Alto Lucero de Gutiérrez Barrios, en el estado de Veracruz, es la única central nuclear en México, dispone de dos reactores nucleares con capacidad de generación total instalada de 1634 MW.

La CNLV está certificada por la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias, que es el organismo regulador nuclear de México. De las dos unidades nucleares con que cuenta, el primer reactor nuclear inició su construcción en octubre de 1976, mientras que el segundo, hasta 1977. Las licencias para la operación comercial fueron otorgadas por la Secretaría de Energía, la unidad 1 obtuvo su licencia el 29 de julio de 1990 y, la unidad 2, el 10 de abril de 1995.

Desde el inicio de la operación de la CNLV, se ha contratado el suministro de material nuclear para la fabricación de ensambles de combustible para sus reactores, los cuales son de tipo BWR y requieren del Uranio Enriquecido en forma de Hexafluoruro de Uranio (UF6), con una concentración de U-235 hasta del 5.0%, para su funcionamiento.

Adicionalmente, una parte de cada ensamble de combustible nuclear contiene Uranio Natural en forma de UF6, con un contenido de 0.7% de U235.

El Hexafluoruro de Uranio Enriquecido adquirido es entregado a una planta de fabricación de ensambles de combustible, cuyo diseño es específico para cada reactor. Solo se sabe que la CNLV tiene un contrato de fabricación de ensambles con “una compañía estadunidense”.

¿Quién será el proveedor y porqué se oculta? Serán Cameco, Energy Fuels Resources Corporation (EFRC) o Uranium Energy Corp (UEC).

En información allegada a Expedientes MX destacan 22 documentos normativos revisados, de los cuales 13 estuvieron autorizados y vigentes, 7 presentaron observaciones relativas a la falta de congruencia en los nombres con que se identifican las áreas que participan en la realización de los procesos, al no estar homologadas con el Estatuto Orgánico y el Manual de Organización General de la CFE vigentes para el 2021, y dos no se actualizaron conforme a su periodo de vigencia, el cual no debió ser mayor de tres años a partir de su fecha de publicación, cuando que éstos son de 2012.

Sobre los recursos públicos para comprar este uranio, hubo una revisión de 1,154,988.0 miles de pesos que correspondieron al importe de su adquisición. Se constató que se formalizó el contrato bajo demanda número 9100025158 por un monto mínimo de 57,880.5 miles de dólares (1,154,988.0 miles de pesos a un tipo de cambio de 19.9547) y un monto máximo por 115,761.2 miles de dólares (2,309,980.0 miles de pesos a un tipo de cambio de 19.9547) para esta compra. El contrato fue suscrito por el director general de la CFE, Manuel Bartlett Díaz y el representante legal de la “empresa contratada”.

Además, se estableció que el pago de los bienes se haría en dólares al tipo de cambio para solventar obligaciones denominadas en moneda extranjera (fecha de liquidación) emitido por el Banco de México y publicado en el DOF. La vigencia del contrato inicio a partir de la fecha de su firma (10 de agosto de 2021) y con fecha de finalización al 31 de diciembre de 2025, es decir, en unos meses.

Desde hace años existe una total opacidad en las recargas nucleares que hace la firma estadunidense General Electric a los dos reactores nucleares de Laguna Verde, y hoy, se demuestra que la compra de uranio se realiza a otra empresa fantasma norteamericana con diversos señalamientos de opacidad administrativa y financiera.

El dictamen establecido por la ASF es muy claro. “Los trabajos de auditoría, la cual se practicó sobre la información proporcionada por la entidad fiscalizada y de cuya veracidad es responsable, con base en los resultados obtenidos en la auditoría practicada, cuyo objetivo fue fiscalizar los recursos ejercidos para la adquisición de Hexafluoruro de Uranio Enriquecido y Natural Complementario, no verificaron que el proceso se realizó conforme a la normativa; que los pagos no se sustentaron con la documentación justificativa y comprobatoria; además de que los bienes no se recibieron conforme a lo estipulado en los contratos”.

La ASF concluyó que el registro contable y presupuestal se realizó de acuerdo con las disposiciones aplicables y respecto de la muestra revisada que se establece en el apartado relativo al alcance, se concluye que CFE parcialmente cumplió con las disposiciones legales y normativas aplicables en la materia”.

Si hay opacidad a revisiones que hace la ASF, no quiero imagina ahora que ya no habrá organismos civiles de transparencia como el INAI. ¿México a que empresa le compra el uranio?

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