Washington.- El presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, avisó este viernes que los aranceles anunciados por el presidente estadounidense, Donald Trump, se traducirán en una subida de los precios y en un menor crecimiento económico, y advirtió de que esa inflación más alta podría ser persistente y no temporal.
«Si bien es muy probable que los aranceles generen, al menos temporalmente, un aumento de la inflación, también es posible que sus efectos sean más persistentes», indicó en una conferencia en Arlington, a las afueras de Virginia.
Evitar este resultado, añadió, «dependería de mantener bien ancladas las expectativas de inflación a largo plazo, la magnitud de los efectos y el tiempo que tarden en trasladarse plenamente a los precios».
«Nuestra obligación es mantener bien ancladas las expectativas de inflación a largo plazo y asegurarnos de que un aumento puntual del nivel de precios no se convierta en un problema de inflación persistente».
El presidente de la Fed, en una intervención más directa de lo acostumbrado, recalcó que los aranceles de la Administración republicana «son mayores de los que la gente estaba esperando en general».
«Mientras que la incertidumbre sigue siendo elevada, cada vez está más claro que los aumentos de aranceles serán significativamente más altos de lo esperado. Lo mismo es probable que pase con los efectos económicos, que incluirán más alta inflación y menor crecimiento. El tamaño y duración de estos efectos sigue siendo incierto», apuntó.
Trump anunció el miércoles un arancel global del 10 % para las importaciones de la mayoría de países del mundo y gravámenes adicionales para determinados países y bloques comerciales, como China o la Unión Europea (UE).
«La incertidumbre disminuirá y podremos ver con verdadera claridad cuáles son las políticas y cuáles son sus efectos», añadió Powell, destacando que la política monetaria de su organismo está «bien posicionada» para gestionar los riegos provocados por la guerra comercial y avanzando que esperará a tener una mayor claridad antes de plantear nuevos recortes de tipos de interés.
Al mismo tiempo aseguró que «es muy pronto para decir cuál es la política monetaria adecuada».
En su última reunión, el 19 de marzo, la Fed dejó los tipos en su rango actual de entre el 4,25 % y el 4,5 % y mantuvo la opinión de que en 2025 habría dos recortes, al considerar entonces que, pese a la alta incertidumbre provocada por la imposición de aranceles, la economía del país se encontraba en «relativa buena forma».
Coincidiendo con el discurso de Powell, el Buró de Estadísticas Laborales (BLS) anunció que la tasa de desempleo en Estados Unidos se incrementó en una décima en marzo hasta quedar en el 4,2 %, aunque se crearon 228.000 empleos.
«Seguiremos monitoreando cuidadosamente los datos entrantes, la evolución de las perspectivas y el balance de riesgos. Estamos bien posicionados para esperar una mayor claridad antes de considerar cualquier ajuste a nuestra postura política. Es prematuro predecir cuál será la trayectoria adecuada para la política monetaria», añadió Powell.
Hoy mismo Trump le instó a bajar los tipos al considerar que «este sería el momento PERFECTO» para que lo haga.
«Siempre llega tarde, pero ahora podría cambiar su imagen, y rápido. Los precios de la energía han bajado, las tasas de interés han bajado, la inflación ha bajado, incluso los huevos han bajado un 69 % y el empleo ha aumentado, todo en dos meses: ¡UNA GRAN VICTORIA para Estados Unidos!», dijo en su red social, Truth Social.
Powell se mantuvo firme en su decisión de esperar a tener más información antes de actuar: «La incertidumbre bajará y seremos capaces de ver con verdadera claridad las políticas y sus efectos».
«La economía puede hacer un zig cuando tú esperabas que hiciera un zag», avisó.