Washington.- El representante comercial de EU, Jamieson Greer, declaró que espera alcanzar algunos acuerdos provisionales sobre ciertos aspectos del TMEC antes de que finalice el año, aunque muchas de las cuestiones más complejas, como las normas de origen, se prolongarán hasta 2027.
“Estamos avanzando con toda la celeridad posible en este asunto”, afirmó Greer ante el Comité de Finanzas del Senado durante una audiencia para analizar la agenda comercial del presidente Donald Trump para 2026.
El funcionario partirá de Washington rumbo a la Ciudad de México para mantener conversaciones sobre el TMEC con autoridades mexicanas, incluida la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Me gustaría contar, para finales de año, con al menos algunos acuerdos -uno con Canadá y otro con México- y dejar que algunas de estas cuestiones realmente importantes, como las normas de origen (…) los temas laborales y medioambientales (…) requieran un poco más de tiempo para seguir debatiéndolas, incluso con el Congreso, durante el año siguiente”, afirmó.
“Queremos que las reglas de origen del TMEC sean muy sólidas para incentivar la producción en América del Norte, en lugar de en otras regiones que cuentan con un gran exceso de capacidad o que incurren en prácticas ajenas a las reglas del mercado”, dijo.
Declaró que EU quiere asegurarse de que cualquier beneficio derivado del comercio entre los socios del TMEC repercuta en los tres países, y no en terceros, como Vietnam o China.
Greer también consideró importantes, aunque menos prioritarias, otras áreas del TMEC como el refuerzo del “cumplimiento de las normas laborales y ambientales en relación con México”.
“Sé que los temas laborales y ambientales son importantes para muchas personas aquí (en el Senado), pero requieren más tiempo de debate”, puntualizó.
Greer consideró que la política comercial del gobierno de Trump se mantiene intacta con respecto a 2025, y que uno de los grandes objetivos sigue siendo aumentar la inversión foránea en sectores como el del automotor.
“Estamos comprometidos a seguir utilizando aranceles y a negociar acuerdos para apoyar la reindustrialización de nuestra economía, proteger a los trabajadores estadounidenses y aumentar sus salarios, así como para reducir nuestro déficit comercial”, concluyó.





























