Ciudad de México.- Con la entrada en vigor de aranceles por ‘trabajo forzado’ bajo la Sección 301, medida que aplica a 60 economías incluyendo a México, la Oficina del Representante Comercial (USTR) cubre a economías que suman 99.4% de las importaciones estadounidenses, apuntó Banamex.
De acuerdo con una nota especial del banco, para el país el resultado es el que anticipaba previamente, quedando en el grupo de menor tasa (10%), además de que la exención del T-MEC se mantuvo en el texto definitivo y los bienes de México que entran libres por cumplir las reglas de origen del tratado quedan exentos de la 301.
Más aún, las exenciones por producto se ampliaron, de 1,655 a 2,120 fracciones arancelarias—incluyen químicos, petróleo y gas, fármacos, minerales críticos, fertilizantes, café, electrónicos y partes de aviación civil—, sin retirar ninguna.
«Por lo anterior, el arancel aplicable a México no se vio afectado significativamente, ya que la sustitución de la Sección 122 por la 301 mantiene la misma tasa de 10% sobre una base casi idéntica; de haber diferencia por las exenciones ampliadas, sería ligeramente a la baja», detalló Banamex.
La institución financiera explicó que, mientras que la cobertura del tratado de libre comercio sigue protegiendo a las exportaciones mexicanas (salvo excepciones como el sector automotriz, aluminio y acero), el 20 de julio la administración estadounidense invocó la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930 para imponer una tasa de 50% a un conjunto de bienes provenientes de Canadá.
Esta sección permite al presidente gravar bienes de un país que, a su juicio, discriminan el comercio estadounidense, y no exige investigación previa, ni consulta al Congreso, ni tiene límite de tiempo.
El alcance parece acotado –vino, cerveza, lácteos, palos de hockey, cemento, triplay, autopartes– ya que impacta a poco menos de 5% de lo que Canadá vende a Estados Unidos.
«Lo relevante es que grava a bienes ‘sin importar si son originarios del T-MEC’, según el comunicado de la Casa Blanca, y es la primera vez que uno de los aranceles nacionales de esta ola grava a un socio sin importar el origen», destacó el banco.
La Sección 232 sobre acero, aluminio y autos ya grava a Canadá y México sin reconocer el origen, pero es un régimen sectorial de seguridad nacional, distinto de los aranceles generales. Estos nuevos aranceles elevarían el efectivamente pagado de Canadá de 3.1% a 5.4%, cuando la medida entre en vigor el 19 de agosto.
La institución financiera refirió que los aranceles se mueven en tres frentes: los competidores asiáticos vía la Sección 301 (China, Japón, Vietnam, Corea, Tailandia), Canadá por la 338 (aranceles de 50%) y Brasil por su propia 301 (aranceles de 25%). Mientras que el resto – incluyendo México– casi quedan sin cambios.
De cada dólar que México exporta a Estados Unidos, cerca del 80% entra libre de arancel por cumplir las reglas de origen del tratado, 18% paga algún derecho y el resto pasa por almacenes o zonas de libre comercio. De la porción gravada, la mayor parte es por la Sección 232 (acero, aluminio, autos), que no se ve afectada por la Sección 301.
Descontada la 232, la base sobre la que efectivamente afecta la medida es de apenas 8% del valor para México. Para China esa base es 73% y esa diferencia es la que separa los aranceles efectivos de los anunciados. Con datos a mayo, el arancel efectivamente pagado por México fue de 3.7%, el de Canadá 3.1%, y el de China de 21.9%. México y Canadá pagan poco porque el tratado saca a la mayor parte de su comercio del alcance del arancel. La exención del T-MEC vale mientras el arancel en cuestión respete el origen del tratado. La Sección 122 lo respetaba; la Sección 301, en su texto final, lo respetó.
«Toda la posición favorable de México se apoya en esa condición. De ello emana el riesgo de que algún instrumento no lo hiciera, como es ahora el caso de Canadá con la Sección 338». advirtió el banco.
Banamex apuntó que la exención del T-MEC protege menos de lo que parece, porque su vigencia no es un derecho permanente sino una decisión de política. Antes de los aranceles a Canadá, todos los aranceles de esta administración —los de emergencia, la 122, la 301— respetaban la exención del T-MEC, y por eso México podía tratarlos como ruido. Pero la 338 demostró que existe al menos una vía legal para gravar a un socio del tratado por fuera del mismo, sin investigación y sin consulta.
«La política arancelaria de la presente administración estadounidense se lee como una sucesión de instrumentos, cada uno reemplazando al que un tribunal invalidaba. Los aranceles de emergencia, anulados por la Corte Suprema en febrero; la Sección 122, declarada ilegal en mayo y expirada en julio; la Sección 301, el reemplazo durable. La 338 es una vía nueva y no es la última herramienta disponible», detalló.
Además de la 301 —que también sirvió para imponer 25% a Brasil por prácticas de comercio digital y que Trump amenazó con abrir contra la Unión Europea—, la administración conserva la Sección 232 (seguridad nacional) y la Sección 201 (salvaguardas).
«La semana del 24 de julio dejó, para México, dos resultados. El primero, que la Sección 301 por trabajo forzado se volvió definitiva sin mover el arancel que enfrenta el país. La exención del T-MEC salió intacta y por lo tanto, mantiene hasta ahora una ventaja arancelaria respecto al resto del mundo. El segundo, esa misma exención quedó sin efecto para Canadá, con un instrumento que no se usaba desde hace casi un siglo. La Sección 338 no discute la exención del T-MEC; simplemente no la reconoce», apuntó Banamex.
La institución financiera insistió en que los dos resultados confirman que la posición de México no la define la tasa, sino la exención, la cual no es un derecho, sino una política que se sostiene mientras cada nuevo instrumento decida respetarla. En el comercio con Estados Unidos, la variable a seguir dejó de ser el arancel que se anuncia y pasó a ser la vigencia de la exención del T-MEC. Ahí debe estar uno de los focos de las revisiones anuales.
«La situación para México podría cambiar en agosto, ante el anuncio de posibles ajustes a los aranceles a productos provenientes de países con capacidad excedente, entre los que se encuentra México, una vez que concluya la investigación correspondiente al amparo de la Sección 301», concluyó.




























