Diseño de Modalidad 40 del IMSS era regresivo: Banamex

El subsidio implícito del gobierno aumentaba con la capacidad de realizar aportaciones elevadas durante los últimos años de la vida laboral

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Ciudad de México.- El diseño de la Modalidad 40 del IMSS que permitía a una persona cotizar con un salario mucho mayor al último que ganó como trabajadora formal tenía un componente regresivo, de acuerdo con un análisis del grupo financiero Banamex.

El subsidio implícito del gobierno aumentaba con la capacidad de realizar aportaciones elevadas durante los últimos años de la vida laboral, dando un mayor beneficio fiscal a quienes disponían de más liquidez.

Este esquema es usado principalmente por quienes están sujetos a la Ley de 1973, bajo la cual el monto de la pensión depende, entre otros factores, del salario promedio de las últimas 250 semanas cotizadas.

La posibilidad de inscribirse a este esquema de jubilación con un salario superior al último registrado, hasta un límite de 25 Unidades de Medida y Actualización (UMA), dio lugar a estrategias para elevar considerablemente el salario promedio utilizado en el cálculo de la pensión.

Banamex expuso que en los últimos años se extendió la práctica de cotizar durante los cinco últimos años laborales con un salario elevado, con el fin de obtener una pensión sustancialmente mayor, lo que generó cuestionamientos sobre la correspondencia entre las aportaciones realizadas y las obligaciones de largo plazo asumidas por el IMSS, además de propiciar servicios de intermediación y promociones que ofrecían incrementos elevados de las pensiones.

Cinco años de Modalidad 40 en el tope salarial compraban una pensión adicional que vale 8.4 veces lo pagado en cuotas. En ningún caso lo aportado por el particular cubría más de 20% del valor de la pensión adicional obtenida, por lo que el gobierno federal cubría al menos 80%.

La transferencia del erario no dependía de lo que la persona hubiera ganado en su vida laboral, sino de la capacidad de pago en los últimos años, por lo que la pensión quedaba ligada a la liquidez de la persona al final de su vida laboral, no a su historia de cotización.

A partir de este jueves, quienes se incorporen a la Modalidad 40 del IMSS solo podrán cotizar con su último salario registrado ante un patrón o con un monto superior en hasta una UMA, de acuerdo con lo emitido por el Consejo Técnico del IMSS.

El acuerdo también elimina la posibilidad de hacer pagos retroactivos, mientras que las personas ya inscritas conservarán sus condiciones hasta que concluya el periodo contratado, una expresión que ni el acuerdo ni la ley definen, según Banamex.

Para quien salió de su empleo ganando hasta 15 UMA, el tope nuevo elimina más de 80% de la transferencia del gobierno. Para quien salió con 3 o 4 UMA, la Modalidad 40 cuesta más de lo que compra frente a pensionarse por cesantía, y deja de convenir.

Para quien salió con 10 UMA se pierde 89%; con 15 UMA, 81%; con 20 UMA, 61%; desde 24 UMA no cambia nada.

Mientras más alto el último salario, menos recorta el acuerdo del IMSS, porque el aumento que todavía se permite parte de un nivel más alto.

Banamex destacó que un acuerdo del Consejo Técnico del IMSS no modifica la ley, cuyo artículo 218 permite cotizar “con el último salario o superior”.

La regla de las 250 semanas de la ley de 1973, que es la que produce el subsidio, sigue intacta para quien sí gana un salario alto al final de su carrera.

El grupo financiero expuso que sin una reforma legal, el tope puede caer en tribunales.

Consideró necesario que el IMSS publique a qué salario cotizan los 273,000 inscritos en la Modalidad 40, que el análisis financiero incluya el gasto del gobierno en pensiones de la Ley de 1973 y que la propuesta normativa llegue al Congreso como reforma al artículo 218.