Fábrica de componentes para iPhone de Tata se enfrenta a una investigación sanitaria en India

La planta de Tata Electronics en Hosur recibió una advertencia de la junta estatal de control de la contaminación el 25 de mayo por la supuesta contaminación de las aguas subterráneas en las granjas adyacentes

30

Hosur.- De acuerdo con tres funcionarios y un documento revisado por Reuters, una autoridad sanitaria estatal india está investigando cómo el vertido de líquidos procedente de la fábrica de componentes para iPhone de Tata, proveedor de Apple, afectó a los agricultores. Algunos de ellos se quejaron de problemas cutáneos derivados de la contaminación en sus tierras de cultivo.

La investigación sanitaria abre un nuevo frente en una disputa ambiental que se convirtió en una prueba de fuego para el objetivo de la India de convertirse en un importante centro de fabricación de iPhones de Apple. La planta de Tata Electronics en Hosur, en el estado sureño de Tamil Nadu, recibió una advertencia de la junta estatal de control de la contaminación el 25 de mayo por la supuesta contaminación de las aguas subterráneas en las granjas adyacentes.

Tata declaró esta semana que la junta de control de la contaminación había suspendido su investigación tras confirmar que el análisis de muestras de agua recogidas recientemente en el interior de la planta “no indicaba ninguna contaminación”.

Ni la junta de control de la contaminación ni el estado se pronunciaron al respecto y no respondieron a los correos electrónicos ni a las llamadas telefónicas de Reuters solicitando comentarios. Apple tampoco se pronunció sobre la situación ni respondió las solicitudes de Reuters.

De acuerdo con fuentes gubernamentales y una carta, los funcionarios de salud del distrito estuvieron realizando su propia investigación desde al menos finales de mayo, tras las quejas de los agricultores sobre la planta, que abrió sus puertas en 2021 y fabrica carcasas para iPhone y otras piezas.

Una inspección sanitaria reveló que los vertidos de la planta de Tata habían provocado un “olor fétido intenso” y que el agua era “no apta para el consumo animal”, indica una carta del 27 de mayo enviada por Anish Parvin, médico del gobierno en la aldea de Ullugurukkai, donde se ubica la planta, al Instituto Estatal de Control de Vectores y Zoonosis en Hosur.

“Las aguas residuales vertidas por Tata Electronics… se han acumulado en terrenos agrícolas cercanos y están contaminando el agua potable de los pozos de la zona”, se lee en la carta, que no es pública pero fue revisada por Reuters. “También se ha informado de que algunas personas están experimentando problemas de salud relacionados con la piel debido a esta contaminación”.

Parvin declaró a Reuters que recibió quejas de agricultores sobre problemas de salud, aunque aún no se había confirmado ningún caso clínicamente.

Dos muestras de agua de las granjas fueron enviadas por funcionarios de salud a un laboratorio estatal para su análisis, según informó una fuente gubernamental.

Ambas muestras dieron positivo para E. coli, una bacteria presente en las aguas residuales que indica contaminación fecal del suministro de agua, muestra un informe del laboratorio de salud pública del distrito, con fecha del 30 de mayo, obtenido por Reuters.

La investigación a cargo de los funcionarios de salud estatales, de la cual Reuters informa por primera vez, continúa en curso y aún se esperan los resultados de una segunda serie de pruebas, declaró Rajesh Kumar C, un alto funcionario gubernamental a cargo de la salud pública en la región.

La disputa enfrentó a una comunidad agrícola con el Grupo Tata, un gigante industrial que es uno de los proveedores indios más importantes de Apple y fundamental para la estrategia de Apple de diversificar su producción fuera de China. De acuerdo con la firma de investigación Counterpoint, India está en camino de fabricar el 26% de los iPhones del mundo en 2026, frente al 6% de hace cuatro años.

Tamil Nadu es un importante centro manufacturero, con otra planta de ensamblaje de iPhones de Tata, y donde también operan grandes fábricas Samsung y Hyundai Motor.

El escrutinio sobre la planta de Tata surgió a raíz de las quejas de los agricultores, lo que llevó a la Junta de Control de la Contaminación de Tamil Nadu a solicitar explicaciones a la empresa y advertir que su planta podría ser clausurada.

Documentos recientemente revelados muestran que los agricultores plantearon sus preocupaciones por primera vez en una carta enviada a Tata el 8 de diciembre. La carta, firmada por un grupo local de justicia social y 15 agricultores, denunciaba que las aguas residuales de la planta habían contaminado sus arroyos, estanques y aguas subterráneas, impidiéndoles cultivar.

Una persona familiarizada con el asunto indicó que en diciembre se produjo una avería en la bomba de la unidad de tratamiento de agua de la planta de Tata, lo que provocó que parte de las aguas residuales tratadas fluyeran hacia el estanque de recolección de agua de lluvia y, posteriormente, se desbordaran hacia un lago exterior.

Tata actuó de inmediato para detener el desbordamiento y la bomba fue reparada, añadió la misma fuente.

El código de conducta para proveedores de Apple exige a estos “identificar, controlar y reducir las aguas residuales” y “realizar un seguimiento rutinario” de los sistemas de tratamiento. También les exige “prevenir la contaminación de las aguas pluviales” y cumplir con todos los permisos ambientales.