Washington.- El presidente Donald Trump recibirá este miércoles en la Casa Blanca a directivos del sector de las criptomonedas, mientras que los reguladores financieros se preparan esta semana para dar un paso adelante en su marco regulador para determinados activos digitales.
Trump, que ganó más de 1,400 millones de dólares gracias a las inversiones en criptomonedas de su familia, tiene previsto pronunciar unas palabras junto a líderes del sector tecnológico en la Casa Blanca por la tarde, indicó su agenda oficial.
Se espera que asistan al evento ejecutivos del sector de las criptomonedas y representantes de asociaciones empresariales.
También se espera la presencia del presidente de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC), Mike Selig; del presidente de la Comisión de Valores y Bolsa (SEC), Paul Atkins; y del asesor en criptomonedas Patrick Witt, informaron los medios.
El presidente republicano impulsó políticas favorables a las criptomonedas desde que volvió al cargo en enero de 2025, sobre todo a través de la SEC y la CFTC. La amplia legislación sobre criptomonedas —la máxima prioridad del sector— se estancó en el Congreso y a los legisladores les queda poco tiempo para aprobar el proyecto de ley antes de que termine el año.
La SEC propuso el martes unas normas que eximirían a determinadas ofertas de tokens de la normativa sobre valores, lo que facilitaría su emisión a las empresas del sector de las criptomonedas y la captación de fondos. La CFTC tiene previsto debatir la regulación de las criptomonedas, entre otros asuntos, en una reunión del sector el jueves.
Una encuesta de Reuters/Ipsos realizada esta semana reveló que la mayoría de los estadounidenses cree que Trump y su familia se beneficiaron de forma indebida del sector de las criptomonedas desde su regreso al poder y que sus decisiones políticas están influidas por sus negocios privados.
Trump afirma que no desempeñó ningún papel en la gestión diaria de los negocios de su familia y que sus inversiones se gestionan de forma independiente. La Casa Blanca desestima cualquier acusación de conducta indebida.






























