Pekín.- China informó que las medidas de México en su contra, entre las que se incluyen el aumento de los aranceles, constituyen barreras al comercio y a la inversión, y que tenía derecho a adoptar contramedidas.
Las subidas de los aranceles de importación afectan a más de 30,000 millones de dólares en exportaciones chinas a México y podrían provocar pérdidas estimadas de unos 9,400 mdd para los sectores mecánico y eléctrico de China, dijo el Ministerio de Comercio.
Pekín concluyó una investigación iniciada el 25 de septiembre, al amparo de la Ley de Comercio Exterior de China y del reglamento sobre investigaciones de barreras al comercio exterior.
Alrededor de 9,000 mdd de esas pérdidas recaerían sobre las industrias automovilística y de piezas de automóvil de China, ya que México fue el principal destino de exportación de vehículos de China en 2025, dijo el ministerio, citando datos aduaneros y estimaciones del sector.
México anunció en diciembre fuertes aumentos de los aranceles sobre las importaciones procedentes de China y otros países sin acuerdos de libre comercio con México, de hasta 35% en la mayoría de los productos.
Analistas consideraron esta medida como un intento de apaciguar a Estados Unidos, cuyo presidente impuso aranceles significativos a los productos chinos.
Pekín no ha anunciado contramedidas a los aranceles, pero el Ministerio de Comercio ha afirmado en repetidas ocasiones que podría actuar para salvaguardar los derechos e intereses de China.
Los aumentos arancelarios mexicanos también perjudicarían las exportaciones chinas de algunos productos metálicos y químicos, así como de textiles y productos de la industria ligera, según el ministerio.
Algunas medidas comerciales no arancelarias adoptadas por México en los últimos años, como los complejos requisitos de inspección aduanera, también podrían restringir las inversiones y operaciones de las empresas chinas en el país latinoamericano, según el ministerio.
Pekín ya había asegurado que la decisión de México respondía a una lógica “proteccionista”, aunque la presidenta Claudia Sheinbaum, sostuvo en ocasiones que las medidas “no están dirigidas a China”, sino a todos los países con los que la nación no mantiene tratados comerciales.
En diciembre, el Senado aprobó la ley que contempla aranceles de entre el 5% y el 50% a unos 1,463 productos en sectores como el textil, aluminio o plásticos, con entrada en vigor prevista para el primero de enero de 2026, mientras que China expresó su “esperanza” de que México corrigiera “sus prácticas erróneas de unilateralismo y proteccionismo”.
El asunto ha tensado la relación económica entre China y México en vísperas de la revisión del TMEC, prevista este año, y en medio del creciente escrutinio estadounidense sobre la presencia de empresas chinas en América del Norte.
En febrero, el representante internacional de Comercio y viceministro chino, Li Chenggang, se reunió en Pekín con una homóloga mexicana para abordar la relación bilateral.
Por ahora, el Ministerio de Comercio chino no detalló qué pasos dará tras este dictamen acerca de los gravámenes mexicanos.






























