Entresemana

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¡Qué sopor y qué bochorno!

En memoria de mi amada Yaz y mi amado Moy en su cumpleaños…

Moisés Sánchez Limón

¿Habrá sacudida en el gabinetazo presidencial? ¡Cuantimás!, diría la ingeniera presidenta. Pero…

Si usted se atreve a asistir pasado mañana, domingo 27 de septiembre, al Zócalo, a esa reunión que, dice la Princesa Caramelo, “no es una movilización nacional, es una asamblea para informar lo que hemos hecho en la Ciudad de México”, posiblemente verá por última vez en público y en el cargo a alguna o alguno de estos nuevos dueños del poder.

¿Acaso la fiscal Ernestina Godoy Ramos será la primera del círculo oligarca en cerrar la puerta de su oficina por fuera?

Porque usted estará de acuerdo en que esa pifia del dizque huachicol por 59 millones de litros de combustible “descubierto” por la Fiscalía General de la República en una planta sita en San José de Iturbide, Guanajuato, llevó a la señora presidenta a exclamar: ¡qué sopor y qué bochorno! –Piporro dixit–.

Y no es la primera pifia cometida por la abogada Godoy Ramos y su equipazo.

Ahí tiene usted el caso de quien fuera poderoso vocero de la FGCDMX y luego de la FGR donde además fungía como Fiscal Especial en Investigación de Asuntos Relevantes, Ulises Lara, quien se recibió, tituló y obtuvo cédula profesional como licenciado en derecho en un día, debió renunciar al cargo pillado en actos de corrupción.

La Princesa Caramelo evitó solapar más a este personaje que le sirvió en un desencuentro que tuvo con el entonces fiscal del estado de Morelos, Uriel Carmona Gándara, por el caso de la muerte de una joven al que no calificó como feminicidio porque las causas del deceso no lo tipificaban.

Y luego, en su calidad de encargado del despacho de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, la noche del miércoles 14 de agosto de 1994, rescató al hoy senador Javier Corral Jurado, ex gobernador del estado de Chihuahua, cuando éste iba a ser aprehendido por agentes de la Fiscalía Anticorrupción de aquella entidad en un restaurante de la colonia Roma.

Pero todo tiene un límite. Y la hoy fiscal también hizo el papelazo cuando se desempeñó brevemente como Consejera Jurídica de la Presidencia de la República, es decir, de la ingeniera Sheinbaum.

Y, vaya, pese a que la presidenta con a recurrentemente ha declarado que ciertos temas espinosos debe atenderlos la licenciada Godoy Ramos, resulta que lo hace, pero mediante video. ¿Por qué evita aparecer en conferencia de prensa en vivo? Sus razones, tiene.

¡Recáspita, doctor Rodríguez Padilla! Y es que…

–El próximo domingo va a dar su Segundo Informe aquí en el Zócalo capitalino. ¿Tiene pensado hacer ya, a estos 2 años de su gobierno, cambios en su Gabinete? –preguntó ayer jueves 24 de septiembre de 2026 la colega Karina Aguilar a la ingeniera presidenta Sheinbaum Pardo.

–No, no tengo pensado, por el momento, hacer cambios –respondió sin titubear la Princesa Caramelo.

“Por el momento”, o sea…

¡Chale!, habrán pensado ipso facto las y los integrantes del gabinete presidencial, el legal y el dizque ampliado. Y luego se preguntarían: ¿acaso seré yo, ingeniera?

Pero, vaya, la señora presidenta dejó a la víbora chillando. ¿Ya te consultó, primo hermano?, porque dice que para nada te consulta y que ella es ella y no depende para nada de ti. Sí, como San Pedro te ha negado más de tres veces.

Y prepara su movilización para el domingo en el Zócalo, mientras en su equipazo se preguntan y consultan: ¿qué habrá querido decir Claudia con aquello de “por el momento”? ¡Ah!, porque en público le rinde pleitesía; ya sabe usted la clásica:

–¿Qué hora es?

–La que usted diga, presidenta…

Y, vaya, aprovechó la pregunta de la colega Karina Aguilar para advertir a sus colaboradoras y colaboradores que hagan una revisión de lo que han hecho y las pendejadas que sin duda han cometido. Andan nerviosos y nerviosas.

¿O será que está rumbo a la guillotina la cabeza del intelectual, académico, culto itamita Mario Delgado?

¿Chance la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, que no comulga con la medianía juarista ni menos se asume en la pobreza franciscana?

¡Ajajá! Y qué tal si los mexicanos soñamos un poco y apostamos a que uno de esos gobernadores demócratas, honestos y patriotas pide licencia. ¿El oaxaqueño Salomón Jara Cruz? ¿El poblano Alejandro Armenta Mier?, estos gobernadores que en el grito de la noche del 15 de septiembre se desgañitaron con el “¡Viva la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo!”

Ni pensarlo, si a Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, se niega a entregarlo a la justicia estadunidense, pese a estar comprobada su vinculación con el Cártel de Sinaloa.

Menos considerar a la gobernadora de Veracruz, doña ingeniera Rocío Nahle, cuyo enriquecimiento es insultante.

Y, bueno, Layda Sansores San Román, está en vías de concluir su chamba como gobernadora de Campeche. Y ni qué decir del sonorense Alfonso Durazo ni del tamaulipeco Américo Villarreal Anaya.

Porque usted estará de acuerdo en que estos personajes como las gobernadoras de Baja California y de Quintana Roo, han demostrado que son intocables. La Princesa Caramelo no pierde ocasión para defenderlas.

Sí, ¡caray!, este gobierno de la ingeniera Sheinbaum como el del Duce Andrés Manuel López Obrador, está significado por la corrupción e impunidad, porque los malos, los perversos, vendepatrias, traidores entregados a la ultraderecha son los presidentes de la era del neoliberalismo y sus colaboradores.

Bueeeno. No importa que varios de ellos se hayan convertido al morenismo porque, con la bendición bautismal del Santo Niño de Tepetitán, se han vuelto puros y castos, honestos e inmaculados.

¿Quiénes, dígame usted, están en la mira de la Princesa Caramelo? De qué habrá depuración en su gabinetazo, lo habrá, no “por el momento”.

Por de pronto, es el es de la presidenta, atrás quedó el Día del Presidente. ¿Lo recuerda usted? Sí, aquel 1 de septiembre cuando rendía su informe ante el Congreso de la Union y corría después el besamanos y la fiesta popular en el Zócalo.

“Es importante —que bueno que preguntan del domingo—, no es una movilización nacional, es una asamblea para informar lo que hemos hecho en la Ciudad de México. A veces hacemos movilizaciones, eventos, asambleas donde vienen de distintos lugares del país”, refirió la ingeniera Sheinbaum.

¿Usted le cree a la Princesa Caramelo? ¡Yo tampoco!

Y ya verá usted el acarreo oficioso de gobernadores, legisladores, alcaldes y todos los etcéteras que tienen poder y dinero para acarrear al pueblo bueno, con cajita infeliz y la promesa del maná, para asistir “voluntariamente” a aplaudir a la ingeniera presidente.

“Pero es el Informe de la Ciudad de México, que hemos hecho en la Ciudad de México, con eso cerraríamos las 32 entidades de la República. Es aquí en Zócalo a las 11:00 de la mañana, y es para la Ciudad de México; claro, está abierto a que venga quien lo desee, pero es el Informe de la Ciudad de México”, declaró Sheinbaum Pardo y deja en ascuas al gabinetazo. ¡Cuantimás!

Por eso le pregunto: ¿usted, usted y ustedes serán parte de quienes deseen acudir al Zócalo a escuchar el dizque informe? Porque, como se ha visto en este periplo por las entidades del país, lo que ha hecho la Princesa Caramelo es campaña a favor de Morena y sus cómplices.

¡Ah! ¿la injerencia genera violencia? Entonces no violente los derechos humanos de quienes ejercemos la libertad de expresión, ingeniera presidenta. ¿A poco no, Drakko? Conste.

[email protected] www.entresemana.mx @sanchezlimon1