Remesas en México podrían caer 5.8% al cierre de 2025: BBVA México

De acuerdo con el Anuario de Migración y Remesas 2025, a nivel nacional las remesas representaron en 2024 el 3.5% del PIB

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Ciudad de México.- De acuerdo con estimaciones de BBVA México, las remesas enviadas a México podrían registrar una disminución del 5.8% al cierre del año, alcanzando un monto estimado de 61 mil millones de dólares, frente a los 64.7 mil millones de dólares recibidos en 2024.

De acuerdo con el Anuario de Migración y Remesas 2025, presentado por la institución financiera, existen cambios en los flujos migratorios y señala que las aprehensiones realizadas por la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos en la frontera con México durante la primera mitad de 2025 se ubicaron en mínimos históricos, lo que podría estar incidiendo en una menor cantidad de envíos de dinero desde el extranjero.

El Anuario de Migración y Remesas 2025 es una obra conjunta de BBVA Research, la Fundación BBVA y el Consejo Nacional de Población (CONAPO), que llega a su decimotercera edición, en la cual se analizan las tendencias de los procesos migratorios en México y en el mundo, de cara a los cambios y reconfiguraciones en el escenario internacional.

Los ocho capítulos que integran la edición 2025 del anuario buscan informar con claridad y rigor académico a distintos públicos sobre las tendencias en los procesos migratorios y del flujo de remesas tanto a nivel global, como especialmente en México.

De acuerdo con el documento, América Latina y el Caribe destaca como una de las regiones que más contribuyen a la migración, ya que el 15.9% del volumen migratorio mundial en 2024 se originó en esta parte del mundo. México y Venezuela impulsan las cifras, ya que cuatro de cada 10 migrantes internacionales de la región provienen de alguno de estos dos países.

Estados Unidos continúa como principal destino de la migración mundial, ya que uno de cada seis migrantes internacionales escoge ese país como destino. En 2024 residían en el país 53.9 millones de inmigrantes provenientes de todo el mundo, los cuales representan el 16.2% de la población estadounidense.

Aparentemente la frontera entre México y Estados Unidos se encuentra sellada, ya que las aprehensiones por parte de la Patrulla Fronteriza a lo largo de esta línea divisoria han pasado de cerca de 250,000 tan solo en diciembre de 2023, a 6,000 en junio de 2025.

Las estadísticas del Servicio de Control e Inmigración de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) también indican que han aumentado las detenciones al interior de Estados Unidos por parte de ese organismo, a 19,000 en marzo y 32,000 en junio de 2025, lo cual contrasta con el promedio entre 2023 y 2024 de 8,000 casos mensuales.

Si bien el presidente Trump está impulsando una política migratoria restrictiva, su impacto más directo no se da por el número de detenciones y deportaciones, sino por el entorno de miedo que genera entre la población migrante, que ha cambiado sus patrones de trabajo y consumo. Aun así, se estima un escenario de deportaciones masivas sería improbable, dado el daño que le podría causar a la economía de Estados Unidos.

La proyección en la caída de remesas de un 5.8% para 2025, obedece a la tendencia observada desde noviembre de 2023; tan solo en junio del presente año el ingreso por remesas registró una caída de 16.2%, de manera que las remesas acumulan 20 meses de inestabilidad; es decir, al menos desde un año antes de que Trump fuera electo presidente.

La principal causa que explica las variaciones en el flujo de remesas a México en los últimos meses se debe a una menor inserción de nuevos migrantes al mercado laboral. La apreciación del peso frente al dólar y la actual política migratoria en Estados Unidos son factores complementarios que afectan el envío de remesas.

Entre los hogares en México que son receptores de remesas, estas representaron en promedio el 30.5% de sus ingresos en 2022. A nivel distributivo, la recepción de remesas es un proceso que se observa en todos los deciles de ingreso en México; sin embargo, los cinco deciles más bajos concentran el 58.7% de los hogares que reciben estos ingresos.

En lo que respecta a su salud financiera, las personas que forman parte de hogares receptores de remesas muestran: 1) mayor libertad financiera, pero menor resiliencia económica; 2) mayor número de adultos con ahorros, pero menor tenencia de créditos formales; y 3) una mayor prevalencia en zonas rurales, con jefatura femenina del hogar y presencia de menores de edad y adultos mayores.

El Anuario de Migración y Remesas en su edición 2025 también destaca que, a nivel nacional, las remesas representaron en 2024 el 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB). En el caso de Chiapas, estas significaron en 2024 el 14.6% del PIB estatal, siendo el porcentaje más alto entre las 32 entidades federativas. Los siguientes lugares los ocupan Guerrero (14.0%), Michoacán (11.2%), Zacatecas (10.9%) y Oaxaca (10.3%).

Con el impuesto del 1% para las remesas en efectivo, aprobado dentro del paquete fiscal en Estados Unidos el pasado 4 de julio, los efectos van a ser marginales. Cerca del 85% de los migrantes mexicanos en Estados Unidos tienen al menos una cuenta bancaria en aquel país, por lo que la mayoría tiene medios para evitar este impuesto. Dado lo anterior, los efectos entre la población mexicana no se prevén significativos, pero sí podrían amplificarse entre la población de origen centroamericano.