Ciudad de México.- En el marco de la Reunión Nacional de Consejeros Regionales (RNCR) 2026 de BBVA México, el vicepresidente y director general de la institución financiera, Eduardo Osuna Osuna, destacó que aun cuando 2026 comenzó con un crecimiento lento, se mantiene la expectativa de alcanzar una trayectoria favorable, siendo clave la negociación con Estados Unidos, la implementación del Plan de Infraestructura y el establecimiento de reglas claras que brinden certidumbre a los inversionistas.
En su presentación, Osuna ha señalado que entre 2021 y 2025 el 76% del total de la inversión privada es nacional y ha detallado que es necesario consolidar una mayor inversión como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) que vaya del 23% promedio de años anteriores a más del 25%, siendo el Plan México la principal ruta para lograrlo.
De acuerdo con el directivo, la ruta que permitirá colocar al país en una de las 10 principales economías del mundo hacia el 2050 está trazada. Destaca el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar del Gobierno Federal que se mantiene como el principal instrumento y su impacto dependerá de la capacidad de ejecución. Una correcta ejecución de este plan podría aportar hasta 0,9% de crecimiento sostenido al PIB.
Como segundo factor, se ha referido al escenario base que BBVA México tiene sobre la continuidad de una sólida relación comercial con Estados Unidos para detonar la inversión, haciendo énfasis en que México es uno de los cinco principales proveedores de las 27 industrias importadoras de EE.UU. y el proveedor número uno en 44% de ellas. Asimismo, ha destacado que el 81% de las importaciones que entran a Estados Unidos lo hacen sin arancel. En este escenario se agregaría 0,3% de crecimiento sostenido al PIB.
Osuna destacó la digitalización como un tercer pilar clave de política pública, apuntó que el gobierno ha dado señales claras de priorizar, particularmente en la agilización de trámites para la constitución de empresas y la aprobación de inversiones.
No obstante, el mayor impacto radica en las políticas para reducir el uso de efectivo, destacando tres acciones principales: dispersión de programas sociales sin efectivo, impulsar cobros y pagos digitales en los tres niveles de gobierno, y migrar el pago de servicios masivos a canales digitales. Para este pilar la expectativa de impacto en el PIB sería de un 0,3% sostenido adicional.
El cuarto pilar de la estrategia planteada por BBVA México se centra en el fortalecimiento del segmento mipyme y en atender el reto de la informalidad, uno de los principales frenos a la productividad y al crecimiento económico del país.
En México existen 5,2 millones de empresas, de las cuales el 99,8% son mipymes; sin embargo, el 67% opera en la informalidad, solo el 31% está bancarizado y apenas el 7% cuenta con acceso a crédito.
Esta situación también se refleja en el mercado laboral, donde el 55% de los trabajadores es informal, con una productividad considerablemente menor: 30 millones de trabajadores informales generan apenas el 25% del PIB, frente a 27 millones de trabajadores formales que aportan el 75%.
Se destaca la necesidad de avanzar en la digitalización, bancarización, acceso al crédito y formalización, tanto de las empresas como de sus trabajadores, apoyándose en tres palancas clave: incentivos fiscales, la simplificación de pagos y la reducción de cargas sociales para micro-contribuyentes, medidas que en conjunto podrían contribuir con un incremento adicional de hasta 0,3% sostenido del PIB.
Ante este contexto, la banca, en coordinación con el Gobierno Federal y la Asociación de Bancos de México (ABM), impulsa un plan para fortalecer a este segmento mediante el otorgamiento de crédito a más de 21.000 empresas, respaldado por 120.000 millones de pesos en garantías a través de Nacional Financiera y Bancomext hacia el 2030. Al 30 de marzo se observa un avance de 6.000 millones de pesos movilizados y 1.400 mipymes beneficiadas.
Asimismo, Osuna ha señalado que un quinto pilar clave para el desarrollo económico es la seguridad, tanto en su dimensión física como jurídica. En este sentido, reconoció los avances que ha tenido el Gobierno Federal en el combate a la inseguridad, destacando la importancia de mantener y consolidar esta tendencia, ya que una mejora sostenida en la seguridad podría traducirse en un incremento del PIB de hasta 0,5%.
Osuna subrayó que, hacia adelante, será fundamental aprovechar la reforma judicial para fortalecer el Estado de derecho y brindar mayor seguridad jurídica. Enfatizó que una implementación efectiva en los próximos años permitirá avanzar de la descalificación a un enfoque centrado en la medición, la mejora de procesos y la inversión en tecnología dentro del sistema de justicia.
Durante su presentación, el ejecutivo también reconoció la iniciativa de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en torno al Acuerdo para el Fomento a la Inversión Productiva y el Cumplimiento Fiscal, orientado a fortalecer la certeza jurídica, mejorar la eficiencia administrativa y fomentar la inversión.
El vicepresidente y director general de BBVA México ha puntualizado que la institución financiera continúa avanzando como la ‘fintech’ más grande del país, atendiendo al 37% de los mexicanos mayores de 19 años, con 27 millones de clientes digitales, de los cuales 24 millones operan sin comisiones a través de su ‘app’. Además, impulsa el uso de IA para mejorar y escalar la atención al cliente. Al cierre de febrero de 2026, 12 millones de personas tienen algún crédito con el banco, lo que representa el 35% de la población.
En cuanto al financiamiento, BBVA ha impulsado distintos sectores: otorgó 953 mil millones de pesos a familias, 162.000 millones de pesos a mipymes, 735.000 millones a empresas y 250.000 millones al sector público durante el primer trimestre del año.
El directivo ha detallado que la institución financiera continúa ejecutando su plan de inversión 2025-2030 con foco en la digitalización. Durante el 2025 invirtió 13.960 millones de pesos; para este año prevé movilizar más de 14.960 millones, un 7% más que el año pasado. La inversión entre 2025 y 2026 está concentrada: 56% para digitalización e innovación; 36% para proyectos de infraestructura y el 8% para acciones sociales de la Fundación BBVA México y los programas de Educación Financiera. Esta inversión anunciada en 2025 representa 1,6 veces más que en el periodo 2019-2024.
Osuna ha concluido destacando que México está ante la oportunidad de incrementar su crecimiento a través de la inversión como motor, con el sector público y privado trabajando en conjunto e incentivando la digitalización y la formalización para impulsar la economía. Para convertir este potencial en resultados será fundamental centrarse en la capacidad de ejecutar, así como de brindar certeza jurídica y reglas claras para los inversionistas.





























