Moody’s recorta la calificación de México; queda en nivel más bajo del grado de inversión

La degradación de la nota soberana a largo plazo en moneda local y extranjera refleja un debilitamiento sostenido de la solidez fiscal del país que se aceleró en 2024

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Ciudad de México.- Moody’s Ratings recortó este miércoles la calificación soberana de México, pasando de «Baa2» para dejarla en «Baa3» con perspectiva estable, a un paso de perder el grado de inversión.

La perspectiva estable indica que no hay riesgo de un recorte adicional en un lapso de 6 a 18 meses.

Con el recorte de la nota soberana de Moody’s, México acumula dos calificaciones en el límite inferior del grado de inversión considerando la calificación mantenida por Fitch desde abril del 2020.

La degradación de la nota soberana a largo plazo en moneda local y extranjera refleja un debilitamiento sostenido de la solidez fiscal del país que se aceleró en 2024, escenario que la agencia prevé que persista.

De acuerdo con la calificadora, el gasto rígido, una base de ingresos reducida y el apoyo continuo a Pemex limitan la capacidad del gobierno para estabilizar la deuda en un entorno de bajo crecimiento.

Apenas el 12 de mayo, S&P colocó la perspectiva de la nota soberana de México en negativa, una señal que anticipa un posible recorte y que podría llevarla al mismo nivel asignado por Moody’s y Fitch.

En su reporte de este miércoles, Moody’s sostuvo que a pesar de los esfuerzos por reducir el déficit fiscal, otras prioridades políticas del gobierno, como la soberanía energética y un modelo de gasto redistributivo, han debilitado los pilares y la eficacia de la política fiscal, contribuyendo a déficits mayores y a un deterioro más rápido de los indicadores de deuda de lo previsto.

Aunado a ello, la agencia apuntó que la posición fiscal de México se ha debilitado respecto a otros países y su vulnerabilidad a las perturbaciones fiscales ha aumentado, en parte como consecuencia del crecimiento moderado a corto plazo.

La calificadora argumentó que, si bien las autoridades habían proyectado que el déficit fiscal caería a cerca del 4% del PIB en 2025, el déficit real se mantuvo elevado en casi el 5% del PIB una vez incluido el apoyo a Pemex, solo ligeramente inferior al 5.3% de 2024.

Como resultado, la deuda bruta aumentó al 49.3% del PIB en 2025, desde el 46.0% en 2024 y el 39.8% en 2023.

Asimismo, Moody’s señaló que las necesidades de endeudamiento persistentemente elevadas y la expectativa de un apoyo continuo a Pemex seguirán limitando la flexibilidad fiscal, y empeorando la capacidad de pago de la deuda.

La agencia indicó que una mejora en la calificación crediticia se daría si la solidez fiscal se consolida de manera sostenida, respaldada por resultados fiscales que sitúen los indicadores de deuda en una clara senda descendente.