Política Global

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  • Dudas razonables de la efectividad de los ataques a Irán
  • Un presidente mentiroso busca credibilidad mundial

Juan Barrera Barrera

A partir de la invasión de Rusia sobre Ucrania y la embestida militar de Israel y Estados Unidos contra Gaza y ahora contra Irán, el mundo es mucho menos seguro. Si alguien piensa que las naciones de los gobiernos que se adjudican el triunfo contra el régimen de los ayatolas serán más seguros, están totalmente equivocados. los ciudadanos están siendo alertados sobre posibles ataques cibernéticos, o de los llamados lobos solitarios contra intereses estadunidenses y judíos. No se necesitan de operaciones militares por aire, mar y tierra, basta con las herramientas de las tecnologías de la información. El miedo interno es real entre la población israelí y estadounidense. Hoy más que antes tenemos un mundo menos estable.

Terminaron, por el momento, los 12 días de guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán: se logró una paz muy frágil. Los protagonistas aseguran que salieron triunfantes. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con su estilo extremo regañó a los líderes de ambos países porque estuvieron a punto de derrumbar su tregua que había anunciado, ahora se cuelga la medalla de pacificador global. Algunos lambiscones ya lo candidatean para el premio Nobel de la Paz y así como va el mundo, no nos extrañe que él mismo se lo adjudique.

¿Destruyó Estados Unidos la capacidad nuclear de Irán?

El ultranacionalista republicano se apuntó dos “triunfos” en una sola semana: haber terminado, por el momento, una guerra que se inventó con su socio de marrullerías, el genocida líder judío Benjamín Netanyahu; el segundo punto es el acuerdo que alcanzó en la reciente cumbre de los 32 países que integran la OTAN, celebrada en la Haya, para elevar la inversión en defensa a un 5% del PIB.

Solo el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, le plantó cara al rechazar la propuesta del magnate republicano, que lo hizo enfurecer amenazando con emplear su otra arma contra ese país: el incremento de los aranceles. La idea de incrementar el porcentaje militar es razonable porque puede servir para la defensa de los europeos de gobiernos hostiles como el de la propia administración Trump.

Al emperador Trump no le gusta que contradigan sus órdenes, ni sus acciones. Desechó un informe inicial de la Dirección de Inteligencia de la Defensa, filtrado previamente a los medios de comunicación, en el que sugiere que los ataques contra los tres objetivos nucleares de Teherán (Fordo, Natanz e Isfahán, con bombas antibúnker) posiblemente retrasarán solo unos meses el programa nuclear de la república islámica. 

Según los expertos es muy difícil llegar a conclusiones fiables en tan poco tiempo sobre el impacto de los ataques estadounidenses. Pero para Donald Trump la capacidad destructiva de los ataques contra las instalaciones nucleares de Irán es comparables con los bombardeos a Hiroshima y Nagazaki. El republicano necesita que el mundo le crea que ha destruido todo el arsenal nuclear del país persa y no solo eso, también aspira a que se le reconozca un liderazgo universal.

Trump ha trazado su gobierno bajo la falsa idea de levantar su imagen de un hombre capaz, inteligente, de un arrojado liderazgo que dirige a su país por la senda no solo de la conquista territorial y comercial, sino para devolverle la supremacía geopolítica (¿cuándo la perdió?) a los Estado Unidos. Toda versión en contrario es descalificada con todo el poder del Estado.

Donald, el mentiroso, busca credibilidad mundial

Trump y su equipo militar han minimizado el informe de la Inteligencia de la Defensa porque el único inteligente es el magnate, que sí sabe hacer las cosas bien. Por eso está encolerizado con los medios de información que difundieron el informe preliminar que pone en duda la efectividad de los ataques a los objetivos nucleares iraníes. Las dudas que más le pesan están al interior de su país. ¿Quién le cree a un personaje que miente sistemáticamente?

Eso nos lleva a preguntarnos ¿qué pasará si se descubre que hay evidencias de que Irán conserva la capacidad para reiniciar su programa nuclear para fabricar la bomba atómica? ¿Cuál será la reacción de Trump y de su movimiento ultraderechista MAGA? ¿Volvería Trump a bombardear a Irán? El episodio sobre Medio Oriente apenas inicia.

Trump y Netanyahu son lideres con gran capacidad de sembrar caos, mientras los europeos juegan solamente un papel de observadores de lo que sucede a su alrededor. China no moverá un dedo por nadie sino la molestan directamente y Putin, también afecto al conflicto, seguirá con su guerra hasta que Zelensky entregue el territorio ucraniano. Y de la ONU atada de manos, sin poder hacer algo concreto y sometida a los ataques del gobierno judío y a las descalificaciones de Trump de los organismos multilaterales.

¿Quién tiene poder real para detener los excesos del supremacista presidente de los Estados Unidos?